1.1 Conceptos básicos.
Estructura
cristalina: La estructura
cristalina es la forma sólida de cómo
se ordenan y empaquetan los átomos, moléculas, o iones.
Estos son empaquetados de manera ordenada y con patrones de repetición que se
extienden en las tres dimensiones del espacio. La cristalografía es
el estudio científico de los cristales y su formación.
El
estado cristalino de la materia es el de
mayor orden, es decir, donde las correlaciones internas son mayores. Esto se
refleja en sus propiedades antrópicas y discontinuas. Suelen aparecer como
entidades puras, homogéneas y con formas geométricas definidas
(hábito) cuando están bien formados. No obstante, su morfología externa no es
suficiente para evaluar la denominada cristalinidad de un material.
Estructura
Los cristales, átomos, iones o moléculas se
empaquetan y dan lugar a motivos que se repiten del orden de 1 Ångström = 10-8 cm; a esta repetitividad,
en tres
dimensiones, la denominamos red cristalina.
El conjunto que se repite, por translación ordenada,
genera toda la red (todo el cristal) y la denominamos unidad elemental o celda
unidad.
Diferencia entre
vidrios y cristales
En
ocasiones la repetitividad se rompe o no es exacta, y esto diferencia los vidrios y
los cristales,
los vidrios generalmente se denominan materiales amorfos (desordenados o poco
ordenados).
No
obstante, la materia no
es totalmente ordenada o desordenada (cristalina o no cristalina)
y nos encontramos una graduación continua del orden en que está organizada esta
materia (grados de cristalinidad),
en donde los extremos serían materiales con estructura atómica perfectamente
ordenada (cristalinos) y completamente desordenada (amorfos).
Estructura
cristalina ordenada
En
la estructura cristalina (ordenada) de los compuestos inorgánicos,
los elementos que se repiten son átomos o iones enlazados
entre sí, de manera que generalmente no se distinguen unidades aisladas; estos
enlaces proporcionan la estabilidad y dureza del material. En los compuestos orgánicos se
distinguen claramente unidades moleculares aisladas, caracterizadas por uniones
atómicas muy débiles, dentro del cristal.
Son materiales más blandos e inestables que los inorgánicos.